En la localidad de La Lola, en Reconquista, provincia de Santa Fe, la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní vivió un encuentro presencial de su Comisión Animadora Regional del 17 al 19 de marzo, congregando a representantes de Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay en un espacio de discernimiento, comunión y proyección pastoral.
A lo largo de estos días, la red se reunió para continuar fortaleciendo su caminar en las regiones del Gran Chaco y el Acuífero Guaraní, en sintonía con el Plan Estratégico construido en la última Asamblea Regional. El encuentro se desarrolló como un tiempo de escucha atenta, reflexión compartida y búsqueda conjunta de caminos que permitan responder a los desafíos sociales, culturales y ambientales que atraviesan estas regiones.
La dinámica de trabajo integró momentos de espiritualidad, diálogo en comisión y trabajo en grupos, favoreciendo un discernimiento comunitario que permitió profundizar en el servicio de animación, reconocer los signos de los tiempos y proyectar acciones concretas que acompañen la vida de las comunidades.
En este proceso, también se compartieron materiales y experiencias de organizaciones hermanas, que enriquecen el camino de la red y abren nuevas perspectivas para el trabajo articulado en clave regional.
La hermana Rosita Sidasmed, secretaria ejecutiva de la REGCHAG, destacó que este encuentro se inscribe en un proceso más amplio que busca poner en diálogo la escucha de los diálogos territoriales con el Plan Estratégico de la red. Señaló que, desde esa escucha, se van gestando respuestas que nacen desde las regiones y se proyectan como pequeños gestos que, con la fuerza de la semilla, pueden dar frutos en el tiempo.
Por su parte, monseñor Ángel José Macín, obispo y coordinador de la red, compartió en una entrevista radial que este espacio forma parte de un momento clave dentro del camino estratégico que se proyecta hasta el año 2027. Indicó que el encuentro permite evaluar lo recorrido, discernir la espiritualidad que sostiene el caminar, afianzar criterios comunes y proyectar acciones concretas al servicio de la misión.
Señaló además que en este espacio también se abordan aspectos vinculados a la sostenibilidad del proceso, incluyendo la revisión de los recursos disponibles, buscando garantizar una distribución equitativa entre los países que forman parte de la red.
Asimismo, subrayó la importancia de cuidar el Acuífero Guaraní como un bien vital para la vida, recordando que el compromiso de la red se inscribe en la escucha del clamor de la tierra y de los pueblos, en sintonía con el llamado a una ecología integral. También expresó el deseo de seguir ampliando la articulación en la región, fortaleciendo vínculos con otras zonas del Gran Chaco.
El encuentro se vivió en un clima de fraternidad, oración y cercanía, donde el compartir cotidiano fortaleció los vínculos y reafirmó el sentido de caminar juntos como Iglesia en salida y en clave sinodal.
Al finalizar, la Comisión Animadora recogió los frutos de este tiempo compartido y renovó su compromiso de seguir tejiendo procesos que acompañen la vida en las regiones, cuidando la Casa Común y sosteniendo la esperanza de los pueblos.

