Del 17 al 19 de febrero, la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (Regchag) participó del encuentro continental “Hacia una Iglesia Sinodal en Red”, realizado en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), en Bogotá. La convocatoria, impulsada por el Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral (Ceprap), reunió a representantes de redes pastorales de más de 13 países de América Latina y el Caribe, en un espacio de discernimiento y articulación frente a los desafíos sociales, ecológicos y eclesiales de nuestros territorios.
En representación de Regchag participaron la Hna. Rosita Sidasmed, secretaria ejecutiva, y Nahir Curbelo, de la Secretaría de Uruguay, quienes llevaron al encuentro la experiencia del caminar en el Gran Chaco y en los territorios vinculados al Acuífero Guaraní, compartiendo los procesos de defensa de la vida, el cuidado de la Casa Común y la escucha activa de las comunidades.
El encuentro se desarrolló en tres momentos metodológicos que marcaron el ritmo del trabajo común: ver, discernir y actuar. En la primera jornada, los participantes realizaron una lectura compartida de la realidad sociopolítica, eclesial y ecológica de la región, a través de la oración, la conversación en el Espíritu y el diálogo con expertos. Fue un tiempo para escucharse, reconocerse en la diversidad y construir un “nosotros” capaz de responder colectivamente a los signos de los tiempos.
El segundo día estuvo dedicado al discernimiento en clave sinodal. Las redes reflexionaron sobre los criterios necesarios para fortalecer la comunión, evitar duplicaciones de esfuerzos y generar mayor incidencia territorial desde la articulación. La pregunta central fue cómo encarnar una Iglesia verdaderamente sinodal en contextos atravesados por desigualdades, crisis ambientales y fragmentación social.
La jornada final se orientó a concretar compromisos y planificar acciones conjuntas. Se definieron prioridades vinculadas a la organización y participación, la conversión y cultura del encuentro, la inculturación e interculturalidad, y la promoción de la esperanza y la vida digna. También se acordó fortalecer la formación integral, el mapeo de experiencias territoriales, la comunicación con nuevos lenguajes y la incidencia común frente a problemáticas como el extractivismo y la vulneración de derechos humanos.
Escucha territorial y pequeñas incidencias
En este marco, la Hna. Rosita Sidasmed dialogó con ADN Celam y destacó que la experiencia de Regchag demuestra que la articulación en red genera incidencia territorial, incluso cuando los procesos son jóvenes. Explicó que la Red ha estructurado su misión en torno a los “diálogos territoriales”, espacios donde campesinos, pueblos indígenas, mujeres y jóvenes comparten sus heridas y esperanzas vinculadas al territorio.
“Cada institución que forma parte implementa espacios de encuentro para la escucha. Es nuestra metodología en todo lo que hacemos”, señaló. Subrayó que el proceso no se limita a identificar problemáticas, sino que también busca visibilizar soluciones construidas desde las propias comunidades.
Si bien reconoció que aún no pueden hablar de transformaciones estructurales, destacó que ya se evidencian pequeñas incidencias logradas en articulación con redes hermanas como Repam y Remam. “No son grandes cambios, pero son pequeñas incidencias que vamos logrando junto a otras redes”, afirmó.
Para Regchag, la convocatoria del Celam constituye un signo profético que invita a fortalecer la articulación dentro de la Iglesia latinoamericana. El encuentro reafirmó que caminar en red no es una opción estratégica secundaria, sino una necesidad pastoral y territorial en el contexto actual.
Tras su participación, la Red asume el compromiso de integrar las líneas discernidas a su plan estratégico y traducirlas en acciones concretas en el Gran Chaco y en los territorios del Acuífero Guaraní, manteniendo siempre la escucha comunitaria como columna vertebral de su misión.

